Uno de los puntos más importantes del programa de Fallas cada año es la ofrenda de flores a la patrona de Valencia, la Virgen de los Desamparados, resultando curioso por cuanto que ni tiene que ver con el fuego, ni, en principio, con el gremio de carpinteros. Pero la ofrenda de flores a la Mare de Déu dels Desamparats, como se le conoce en valenciano, es uno de los momentos claves de la vida de todas las falleras de Valencia. Tanto de l@s recién nacid@s como de las abuelitas que llevan toda la vida presentando sus respetos a la virgen.
Los días 17 y 18 de marzo, en plena celebración de las Fallas, todas las comisiones falleras se desplazan siguiendo un horario estricto alrededor de un circuito por el centro de la ciudad hasta la plaza de la Virgen donde una gran estatua de la Geperudeta (jorobadita); nombre cariñoso con el que se conoce a la Virgen de los Desamparados por la curvatura que tiene su espalda; espera a que la estructura de madera que representa su manto sea cubierto de flores en la mayor muestra de arte floral de la ciudad de Valencia.
Uno de los puntos más importantes del programa de Fallas cada año es la ofrenda de flores a la patrona de Valencia, la Virgen de los Desamparados, resultando curioso por cuanto que ni tiene que ver con el fuego, ni, en principio, con el gremio de carpinteros. Pero la ofrenda de flores a la Mare de Déu dels Desamparats, como se le conoce en valenciano, es uno de los momentos claves de la vida de todas las falleras de Valencia. Tanto de l@s recién nacid@s como de las abuelitas que llevan toda la vida presentando sus respetos a la virgen.
